Dormir en paz, después de tachar todos los pendientes en tu día,

sin ir con el señor de los hielos a las 5am.

En desarrollo humano, saber cómo poner acción de todo lo que has leído, puede ser la diferencia entre vivir con orgullo por la persona en la que te estás convirtiendo, o seguir procrastinando, con la frustración de la cursitis de todos los libros, programas, mentorías que viven juntando telarañas en tu computadora y remordimiento en tu corazón. 

Si te interesa saber qué aspectos deberías de tomar en consideración al elegir un método de acción para dejar de posponer y tomar acción a tus objetivos de vida, sin bullshit, tengo una newsletter gratuita donde por 3 días te enviaré un correo dándote información valiosa para que sepas qué se necesita para agarrar al toro por los cuernos.


Hola soy Jess…

Acompaño a cruzar puentes.  De un lado del puente está lo que ya sabes que toca hacer, porque te conviene, porque es lo que sigue, o no porque se te hincha la regalada gana... y del otro lado del puente está “lo hice”. 


Te acompaño  a cruzar ese puente. 

El puente del "ya sé que tengo qué hacer para llegar al lado de lo hice". 


Llevo 35 años acompañando personas a cruzar sus puentes: del dinero, de la salud, de las relaciones. 

OJO, te acompaño a cruzar.  No te empujo, no te obligo, no te hipnotizo. 


Te acompaño, pero quien camina siempre eres tú.

Para darte de alta y recibir información valiosa para tomar ese puente, deja tu correo acá abajo:


Ah, sigues aquí… es momento de hablar del elefante en tu vida: la procrastinación.

Palabra fina para describir lo más común: hacerte güey.

O huella o huelle, como aplique para ti.

Si tú eres una persona medianamente decente, te despiertas, ves el celular, piensas en hacer tu cita pendiente con el médico, ofreces cuidado a quien haya que ofrecerlo en casa.  Tu abuelita, tu mamá, tus hijos, tu pareja, el perro, el gato, el hámster, la suculenta…

Luego corres a tu actividad económica principal.  Donde, aunque tú no lo reconozcas algunos días, eres una chingonería. Entre una junta y otra, corres por un snack (saludable que te traes de tu casa, porque #consciente).  Se presenta un imprevisto, te quedas más tarde de tu horario planeado de salida, vuelves a casa para desmaquillarte, dormir, ver un poco de instagram….. y te das cuenta que pasó otra noche más sin agendar esa cita pendiente con el médico.


¿Porqué eres así? 

Te dices, reclamándote un poco. 

Suena el despertador, corre la misma escena;

tal cual película de El Día de la Marmota. 

Repitiendo lo mismo un día más. 

Corrección: evadiendo lo mismo, un día más.


Si eres tan inteligente, si ya tomaste tantos cursos, tanta terapia, 

¿porqué no puedes tomar acción en lo que sabes que tu vida requiere?

Hacer una cita que podría cambiar la dirección de tu vida.

Cumplir una sencilla promesa a la persona más importante de tu vida: tú.

 

Qué diferente hubiera sido el día, si agendaras esa cita médica. Si durmieras con la satisfacción de hacer lo que dices que harás.  Otro día más ejercitado el músculo de la seguridad y confianza en ti. 

Y es que no se trata sólamente de agendar la cita médica.  

Se trata de cumplirte a ti.


Si cada día agarraras a la vida por los cuernos, si tomas acción cada día una y otra y otra y otra vez, el remordimiento que sientes cada noche al ver tu lista de pendientes, se transformaría en reconocimiento al mirar tu lista de logros. 

Quiero contarte qué hacen las personas que sí toman acción y con qué tipo de personas busco conectar. 

Deja tu correo acá abajo y durante 3 días te envío un correo con información valiosa para que sepas qué se necesita para agarrar al toro por los cuernos. 

Darte de alta es totalmente gratuito y la información que recibirás te hará comprender de forma simple, la importancia de tomar acción de todo lo que ya sabes en teoría. 


Así que ya lo sabes: para darte de alta, solo deja tu correo acá abajo:

Abrazo,

Jess.